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Porsche - Reconstrucción de la carrocería

Reconstrucción de la carrocería

Una forma perfecta: el 911 T recupera tanto su forma como sus espacios intersticiales originales

Ahora se puede apreciar su depurada línea. El Porsche ha recuperado su forma. Esbelto y deportivo, como siempre. Los contornos del original se van apreciando cada vez mejor, como cuando enfocamos una imagen lentamente. Ya no hace falta imaginación para saber lo que tenemos delante: la carrocería en bruto del 911 T versión EE. UU., año de fabricación 1973, ha recuperado su estado original. Por completo.

“Revivir la pasión”, una campaña común del Porsche Club of America (PCA), la asistencia de los Clubes Porsche y Porsche Classic, está cumpliendo los plazos. Para el verano de este año habrá finalizado la restauración completa de este 911 de Los Ángeles con 37 años de antigüedad. Entonces tendrá lugar el sorteo de esta joya entre los miembros del PCA, que se entregará al afortunado ganador durante la Porsche Parade en EE. UU. en agosto.

Ya puede empezar a ilusionarse con un clásico completamente nuevo, cuya belleza será capaz de resistir la mirada más crítica. Tanto la forma como los espacios intersticiales son iguales. Al finalizar los laboriosos trabajos de carrocería, este es el dato más importante para los empleados del taller de Porsche Classic. No olvidemos que en la curva exacta de los contornos reconocen los expertos la calidad de una restauración. Al final, una carrocería se valora igual que un traje a medida: todo debe adaptarse a la perfección.

Esto parece más fácil de lo que es, especialmente cuando se trata de los últimos milímetros decisivos. Es un trabajo que requiere sentido de la proporción, paciencia y tacto. Pero sobre todo se necesita un banco de enderezado original, que sólo posee Porsche Classic. La carrocería se fija con exactitud a este banco para poder soldar y adaptar las piezas que faltan con precisión milimétrica.

Los expertos completaron la parte delantera del 911 T con una nueva pieza terminal, incluida la caja de la batería, la base del depósito y la chapa terminal. Además se añadieron spoilers y elementos laterales a izquierda y derecha. Se instalaron nuevos bajos y se cambió la cubeta del asiento de detrás del conductor. Puesto que esta pieza ya no está disponible, los mecánicos la reconstruyeron a mano con ayuda de los planos originales. También se sustituyeron los soportes laterales. Estas piezas no se ven, están situadas bajo el pilar B y actúan como refuerzos. Si están oxidadas o dañadas, la carrocería se vuelve más "blanda“.

Tras finalizar los trabajos de soldadura, todas las costuras y transiciones reciben un tratamiento especial. Para ello, en Porsche se utiliza el estaño, ya que este se utilizó en los años 50 para el 356 y es mucho más duradero que la masilla, que también se utiliza a menudo.

El estaño se calienta, se aplica en los lugares afectados, se alisa con madera y finalmente se pule con un cepillo metálico.

Los especialistas también prestan gran atención a las puertas. Mientras que los marcos de las puertas del vehículo original se conservan, las hojas de las puertas se han puesto nuevas. Además de las puertas también hubo que adaptar los faros, las ópticas traseras, el capó del motor y el capó del maletero. Para ello, los expertos montaron primero todas las cerraduras y amortiguadores de goma en las piezas correspondientes. La obtención de los espacios intersticiales originales es toda una ciencia. El trabajo en el banco de enderezado es muy importante para este proceso, ya que sólo en él se puede fijar una carrocería en bruto de modo que se comporte exactamente como un vehículo completo, con el motor en la parte trasera y apoyado sobre sus cuatro ruedas.

Precisamente en un Porsche, cuyas junturas y espacios intersticiales siempre han sido detalles importantes del diseño, estas pequeñas diferencias se notan enseguida. Por ello los expertos dedican muchas horas a colocar las piezas correctamente.

A continuación se volvieron a quitar faros, luces, cerraduras y gomas de la carrocería. En el camino de vuelta a la carretera, el 911 T ya ha recuperado su mejor forma hasta en el último espacio intersticial. Todos los preparativos para el barnizado electroforético por inmersión han finalizado. Y así debe ser, porque una vez aplicada la imprimación de manera minuciosa y uniforme con el líquido cargado eléctricamente ya no se puede cambiar prácticamente nada de la forma y las junturas.

Porsche Reconstrucción de la carrocería - Anuncio del proyecto

Anuncio del proyecto

Porsche Reconstrucción de la carrocería - Llegada y desmontaje

Llegada y desmontaje

Porsche Reconstrucción de la carrocería - Caja de cambios

Caja de cambios

Porsche Reconstrucción de la carrocería - Carrocería y desesmaltado

Carrocería y desesmaltado

Porsche Reconstrucción de la carrocería - Reconstrucción de la carrocería

Reconstrucción de la carrocería

Porsche Reconstrucción de la carrocería - Motor

Motor

Porsche Reconstrucción de la carrocería - KTL y pintura

KTL y pintura

Porsche Reconstrucción de la carrocería - El interior

El interior

Porsche Reconstrucción de la carrocería - Montaje final

Montaje final

Porsche Reconstrucción de la carrocería - Entrega al ganador

Entrega al ganador

Porsche Reconstrucción de la carrocería - El 911 T en el Museo Porsche

El 911 T en el Museo Porsche